lunes, 14 de abril de 2014

Primeras estadísticas de la Semana Santa de la DGT

Hoy han salido las primeras estadísticas de la DGT sobre la siniestralidad en la Semana Santa y las cifras vuelven a decir lo mismo de siempre. Este fin de semana se ha cerrado con quince fallecidos y también, como siempre, la mayor parte de los accidentes ocurren en vías secundarias. Pero seguimos cometiendo los mismos errores, teniendo un elevado número de efectivos de la Guardia Civil en las autovías y autopistas, donde es más fácil poner multas por exceso de velocidad, en lugar de tenerlos en las carreteras secundarias, que es donde pueden servir de ayuda.

Casi todas las mañanas, suelo utilizar una vía de alta ocupación y siempre me encuentro dos situaciones: a la entrada un monumental atasco de cuatro vías que llegan a la misma rotonda para luego coger el carril VAO y a la salida, un coche de la Guardia Civil poniendo multas a los inconscientes que deciden utilizarlo pese a ir solos en su coche. ¿No sería mejor hacerlo al revés?






Este fin de semana, en plena operación salida de Semana Santa, he recorrido los alrededores de Madrid por varias vías secundarias, sobre todo las que discurren por la sierra madrileña. He visto coches atravesando una mediana por encima de un paso de peatones, un ciclista en una autovía (por el arcén, eso sí...), un todoterreno aparcado junto a una fuente en una carretera de montaña ocupando más de medio carril porque la zona de aparcamiento estaba llena y un coche de la Guardia Civil poniendo una multa a la salida del carril VAO que recorro cada mañana.


De todos mis conocidos es sabido, que no comparto las políticas de la DGT ni el modo de funcionamiento de la Guardia Civil (si el duque de Ahumada hubiera sabido esto, igual se había estado quietecito...), pero no me queda otra. Las estadísiticas de año pasado dicen que en vías secundarias hubo 898 fallecidos y en autovía y autopista 230. ¿Por qué no os ponéis a contar el número de coches de la Guardia Civil que veis en esta Semana Santa? Igual es que yo voy por las vías equivocadas...