lunes, 17 de marzo de 2014

Día de San Patricio

Para la mayor parte de nosostros hoy es un día como otro cualquiera, para mi no.

San Patricio parece estar llamada a ser la fiesta del alcohol, puesto que aprovechamos que es la fiesta de Irlanda para recurrir al típico tópico de siempre del whisky y la cerveza. Nos ponemos algo verde y ya estamos listos para ir al irlandés de la esquina a beber.

Luego no nos importa coger coches o volver a casa sin saber encontrar el camino. Da lo mismo que sea fin de semana, o lunes como hoy. El caso es celebrar. Y lo celebramos por todo lo alto, subiendo nuestras copas y jarras al cielo (que esto ya es más español) y luego lo celebramos por todo lo bajo, cuando ya no somos capaces de ponernos en pie.

Con imágenes como estas, luego nos escandalizamos cuando vemos en las noticias que los jóvenes cada vez empiezan más pronto a beber... ¿y qué hacíamos nosotros? Lo mismo que ellos o peor. Yo no recuerdo la edad en la que empecé a tomar alcohol... pero eso sí, moderadamente y en familia.

Primero empezamos por la copa de cava a medio llenar (o menos) el día de Navidad o el de nuestro cumpleaños y poco a poco empezamos a beber un poco más de cantidad. Hasta que un día nuestro padre (en otros casos, tío, padrino... ¿por qué siempre suele ser una figura masculina?) nos dice que si queremos un poco de vino con gaseosa (o con otra cosa, pero como no me pagan por ello, no voy a hacer publicidad gratuita).

Hay quien se queda ahí y quien llega a más. Yo fui uno de los que llegó a más... pero sin excesos excesivos (es decir, sin excesos). Como la mayor parte de la gente, en alguna ocasión ha habido un poco de alcohol de más en alguna celebración, pero ha sido ocasional y nunca ha sido un problema.

Lamentablemente para otra gente sí. Aún recuerdo esas tres compañeras de instituto que acabaron en un hospital con un coma etílico o aquel vecino que golpeaba contra las paredes cuando intentaba volver a casa por las noches... y por qué no decirlo, la cara de sueño de su hija al día siguiente que no había podido dormir por los gritos que atravesan las paredes de varios pisos.

Hoy es san Patricio, sí, patrón de Irlanda, pero Irlanda tiene más cosas que no son alcohol y podemos hacerles un homenaje (el que quiera) con un desayuno irlandés o acompañar la carne con una ensalda de col o una patata cocida.