viernes, 14 de marzo de 2014

Vuelve el mayor espectáculo del mundo... la F1

Sé que suena raro, pero desde muy pequeñito, lo que más me ha gustado siempre son los coches... y los coches corriendo rápido. No encaja mucho este planteamiento en una conciencia ecológica como la mía...

El primer recuerdo que tengo fechado es de aquella carrera en la que McLaren paró a un jovencísimo Prost para que Lauda se pudiera despedir a lo grande siendo campeón del mundo. Y lloré como un niño de seis años.... tal vez porque eran los que tenía.

La siguiente temporada la vi entera y la siguiente, y la siguiente... y así hasta hoy. Con esta, serán 30 las temporadas que lleve siguiendo con pasión cada carrera. Aunque mucha gente siga sin entender que me levante un domingo antes de la siete de la mañana para estar dos horas delante de la tele.

A todos ellos, les digo que mi madre tampoco entendía que con seis, siete, ocho años... me levantara los sábados y los domingos de madrugada sin tener que poner ningún despertador y aguantase dos horas con los ojos como platos delante de la televisión, sobre todo porque levantarme un día de clase me llevaba casi media hora.

Han pasado los años y Prost pasó a Ferrari y yo me hice ferrarista. Se retiró y yo pasé a seguir a otro joven, que prometía y que no llegaría a nada: Jean Alesi. Y tras él, al más grande de todos los tiempos. Aquel que logró que ser ferrarista volviera a estar de moda en el gran circo. Hoy sigue entre la vida y la muerte y puede que no vea el resultado de aquello por lo que luchó durante tres años, tal vez, vuelva este año a lograr hacer un coche junto a Ross Brawn que sea campeón del mundo y que lo sea durante años.

Los test de pretemporada parecen evidenciar que los motores Mercedes son los más rápidos, pero hoy, tras las primeras pruebas medio en serio, los Ferrari y los Red Bull demuestran que no están tan lejos.

A finales de diciembre sabremos si alguien escondía sus cartas y si Schumacher puede ver concluido su sueño de hacer un coche campeón de su país. Y también veremos si la vuelta de Räikkönen ha sido para poner en aprietos a Alonso o si lo hace para seguir tomando copas en las mejores fiestas. Y sobre todo... sabremos si ese sueño nacido en España (aunque por desgracia aún no nos visite) de hacer una competición de motor ecológica funciona y en unos años la Formula 1 se convierte en Fórmula E, y así cuadra más que me apasione...